El crédito en España ha vivido una gran tensión en este 2009, sobre todo, porque los resultados de la crisis económica dejaron sus consecuencias muy latentes sobre todo en la capacidad de la mayoría de las entidades financieras con respecto a prestar dinero.
La situación se ha notado mucho más difícil, empezando por la relación de estas entidades con los clientes o depositantes, en que se ha experimentado una drástica caída de los créditos de consumo en el segundo trimestre en España. Considerando que hubo un boom muy esperanzador al principio de la temporada, esta situación para muchos es bastante complicada.
El comportamiento financiero ha estado desde esa época bastante agitado, y es como si de repente las personas se hubieran dado cuenta que, en realidad, no tenían el respaldo necesario frente a las deudas o promociones que muchos bancos y organizaciones financieras prometían con gran pompa.
Si la caída del crédito de consumo en el segundo semestre se debe a que la recesión tiene un brazo tan largo y fuerte que impide que haya una adecuada acomodación de los bienes y servicios, hay que hacer un plan. Lo más rápido posible. Sería necesario, por ejemplo, reajustar las tasas de interés.
Los créditos de consumo son bastante seguros en una situación: tienden a mantener muy estables sus cuotas de mantenimiento, para que las personas nuevas interesadas en tener este servicio cuenten con el respaldo de otros individuos que actúen como financiadores. De todos modos, la situación actual no parece muy halagadora respecto a que haya mejores oportunidades de financiación sobre todo porque, como muchos clientes de entidades comerciales lo saben, la segunda mitad del año es en la que hay más gastos de todo tipo. Como no puede ser de otra manera, la reducción de los créditos de consumo en el segundo trimestre en España, ha hecho ver al costo de vida mucho más caro.
¿Qué decisiones inteligentes pueden tomarse en este caso? ¿Será necesario reducir los gastos esenciales para que esta situación no vaya a ser casi dramática para resistir? No hay que dejarse llevar por la especulación; es necesario actuar, y es ahí cuando varios grupos financieros deben tomar una decisión sabia al respecto. Informar a la población sobre los cambios en los movimientos bursátiles, tener conocimiento y gran capacidad de asesoría para no dejar caer en la derrota a la economía, etc., serán fundamentales para evitar que los golpes de la crisis económica no haga sentir que los créditos de consumo puedan desaparecer para el resto de lo que queda del 2009.
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