Estamos inmersos en la crisis energética más problemática de los últimos 200 años. Se han peleado y se están desarrollando guerras para que algunas naciones poderosas puedan abastecer sus reservas petroleras y así garantizar la manutención de sus economías basadas en el consumo de combustible.
La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) ha influenciado constantemente la base que cotizaba los precios del petróleo argumentando que el precio tiene una “Plataforma” (Base inicial del precio) pero no tiene un “Techo” (Precio al que no debía exceder el precio del barril de petróleo) y ha cuadriplicado su precio durante todo el año 2.008.
¿Pero cómo se hace esto? Manipulando la capacidad de producción:
Cuando producen mucho petróleo el precio es bajo, pero cuando producen poco, el precio es alto. Concluimos entonces que han reducido un 40% la producción de petróleo haciendo que su alza sea imparable.
Ésta crisis tiene un tinte político-religioso. Los mayores productores/ exportadores de crudo son los países árabes. Después del 11 de septiembre, ellos fueron estigmatizados por los Estados Unidos de América y en contraprestación los países involucrados que son miembros de la OPEP decidieron reducir la producción sustancialmente. Estados Unidos necesitaba una excusa para invadir Irak y poder tomar el petróleo que se le había negado por varios años y actualmente, una guerra sin control se lucha por el elemento de la naturaleza denominado “Oro negro”.
Todos estos factores han hecho que los principales productores de petróleo se sientan ofendidos por el mal trato que han tenido la coalición con la comunidad árabe en general y manipulan desde ese entonces la crisis a su antojo.
La primera economía del mundo (EEUU) se ha visto afectada. Desde gasto humano y monetario hasta su imagen y frustración en una guerra que ha llevado a que la crisis se profundice en los cinco continentes del planeta.
La crisis petrolera viene desde 1973, cuando los árabes para prevenir la guerra de Yom Kippur (que de todas maneras se llevó a cabo) redujeron la producción de petróleo en un 87.5%.
Ese mismo año:
• La OPEP quita el apoyo a Israel y lo desabastece totalmente.
• Arabia Saudita, Irán, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar suben el precio del petróleo en un 17% para presionar a Estados Unidos en cuanto a su apoyo a Israel.
•La OPEP reduce en un 30% la producción de petróleo.
Viendo todo esto podemos concluir que las crisis no llegan de la noche a la mañana, el impacto que tiene la actual está llevando a las más grandes y sostenibles economías del mundo a divisar un abismo que no podrá cruzar si no se detiene la actual cruzada armamentista.
La crisis petrolera la podríamos definir con solo tres palabras: Guerra en Irak