Las familias y empresas británicas enfrentan una escasez de crédito más dura este y el próximo año que sus contrapartes en Europa y Estados Unidos, algo que dificultará la recuperación económica, dijo el Fondo Monetario Internacional.
Las tasas de interés cobradas por los bancos y entidades tendrán que subir o se llegará a un racionamiento del crédito a menos que el Banco de Inglaterra continúe estimulando la emisión de crédito en la economía, dijo el FMI en su informe semestral Reporte sobre Estabilidad Financiera Global.
"El Reino Unido parece más susceptible a las restricciones del crédito (...) dada su dependencia significativa del canal bancario y el fuerte declive proyectado en las hojas de balances de los bancos domésticos, al igual que las sustanciales necesidades financieras fiscales", decía el informe.
Durante este y el próximo año, Gran Bretaña enfrenta un déficit público de unos 693.000 millones de dólares, equivalente al 15 por ciento del PIB, frente al déficit de 2,4 por ciento del PIB en Estados Unidos y de 3,0 por ciento en la zona euro, según proyecta el FMI.
"La razón por la cual existe esta tensión en Gran Bretaña es debido a que, a pesar de que la demanda por créditos en el sector privado ha caído significativamente (...), la mayor parte del crédito es entregada a través de los bancos, y los bancos están desapalancando muy rápido", dijo el funcionario del FMI
"O sigue habiendo apoyo de parte de las autoridades para fijar el proceso de crédito o habrán altas tasas de interés o bien el crédito se verá restringido cada dia más", añadió Viñals, presidente de la división monetaria y de mercados de capital del FMI.
El Banco de Inglaterra ya se ha comprometido a comprar 175.000 millones de libras en activos -principalmente deuda del Gobierno británico- para reducir los costes de los préstamos en la economía, pero el FMI advirtió del riesgo potencial para la independencia de la entidad que plantean estas compras.
"La expansión de las hojas de balance del banco central sigue siendo una opción para complementar la asignación de créditos, pese a los crecientes temores sobre las implicancias para la independencia del banco central en el largo plazo" .
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