Fiscalidad: Antes de iniciar el proceso de adquisición de un préstamo hipotecario es de suma importancia que se tenga en cuenta los beneficios fiscales a los que tenemos derecho y se refiere a la deducción que se debe pagar, causándonos un beneficio y ahorro a lo largo del proceso. Según la ley, el máximo anual que debemos pagar por un préstamo hipotecario será de 1.352.28 euros mensuales.
Para que esto se cumpla, un notario oficial deberá revisar detalladamente todos los aspectos del proceso y si el banco llegase a incumplir se podría dar por terminado el contrato.
Poder reunificar dos o más deudas en una sola hipoteca, es otro de los muchos beneficios que se otorga al beneficiario de un préstamo.
Traslado de la hipoteca a otra entidad de crédito: Cuando un cliente decide por voluntad propia renegociar los términos del préstamo en cualquier momento lo podrá hacer sin inconvenientes. La migración del préstamo se puede hacer hacia la institución que más se adapte a las condiciones más favorables para el cliente.
Esto puede ocurrir en cualquier momento siempre y cuando el préstamo actual se encuentre al día y sin retrasos.
Obligaciones de información de los promotores: Cuando una propiedad entra en estatus aval en un préstamo hipotecario, se tienen derechos legales vigentes para que el dueño pueda entender todos los pasos y sucesos siguientes a la firma del contrato:
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