Cuando nos "metemos" en un préstamo personal, necesitamos saber que cuando nos prestaron el dinero no había ningún tipo de aval como en el caso de un préstamo hipotecario.
Teniendo en cuenta lo anterior, si llegasen a presentarse retrasos en los pagos del dinero prestado, el banco anunciará que ha llegado la morosidad (retraso programado o no programado del pago de una o más cuotas) y se sumarán a los intereses normales denominado: Intereses de morosidad.
El 99% de las entidades Financieras, bancos o instituciones redactan en los contratos de prestación de servicios crediticios, cláusulas que si se ejecutan judicialmente pueden dar por terminado anticipadamente lo términos establecidos si llegase a haber morosidad constante injustificada.
Cuando no se pagan cumplidamente las cuotas periódicas, el banco o entidad tiene todo el derecho de informar a las instituciones de riesgo crediticio (CIR) sus datos personales para evitar que se pueda acceder a otra deuda bancaria.
Cada Banco está en la obligación de comunicarse con el cliente y solicitar información de las causas del no pago antes de efectuar cualquier tipo de movimiento judicial o extrajudicial.
El banco deberá siempre comunicar cualquier tipo de movimiento que se realice con su nombre, información personal o crediticia. Cuando la morosidad continúa después del primer aviso, los intereses por demora se hacen efectivos y se añaden al total de la deuda y de las cuotas periódicas.
Después de tres meses de morosidad, las instituciones Financieras buscan la conciliación que intuitivamente ofrece la toma de un nuevo préstamo para que se amolde a las necesidades del cliente afectado.
Pasados seis meses después del último pago y el cliente ya catalogado como moroso, donde no han tenido resultados las conciliaciones, las instituciones Financieras acuden a la vía judicial, donde se presenta una demanda por impago. Cuando dicha demanda es aceptada por el juez de garantías, se procederá al embargo de algún bien a nombre del beneficiario del crédito (si hubiera).
En caso de que el beneficiario no posea ninguna clase de bien que pueda respaldar la deuda, entrará en la lista negra de todas las entidades financieras, evitando así, que pueda acceder a un préstamo en el futuro así después de varios meses, el afectado haya pagado la deuda y haya quedado en "paz y salvo" con la entidad financiera. Salir de la "lista negra" no es fácil. Pueden pasar varios años, incluso décadas.
Por eso, a manera de reflexión, nunca se involucre en una deuda que no va poder pagar, cuide su crédito, es lo más importante para su futuro.
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